Pedagogía sistémica.
La pedagogía sistémica es una reciente corriente pedagógica basada en
los estudios de Bert Hellinger y que se alza sobre lo que él llamo “ordenes del
amor”
¿Que es la pedagogía sistémica?
Es un nuevo movimiento considerado de ordenación y no de renovación ya
que aprovecha los recursos y herramientas que han aportado los movimientos
pedagógicos a lo largo de la historia.
En la base de la pedagogía sistémica esta el conocimiento por parte de
padres y profesores de los problemas de aprendizaje y de conducta de los niños
que pueden estar originados en el seno de la familia. Se presenta como un
puente entre escuela y familia, intentado que cada uno de los participes ocupe
el lugar que le corresponde.
La pedagogía sistémica implica cambios en las actitudes hacia todos los
que intervienen en la educación: familia, alumnos, maestros, entre otros. La
base más significativa con la que se maneja la pedagogía sistémica es: “No hay
futuro para las escuelas sin las familias”.
Alguno de los problemas que es la
pedagogía sistémica intenta resolver.
·
Bajo rendimiento
escolar.
·
Asuntos relacionados
dentro de la comunidad educativa.
·
Asuntos
disciplinarios y de orden dentro de aula y del centro.
·
Incomunicación entre
familias y escuelas.
·
Interacción de los
alumnos inmigrantes.
·
Disfunciones del
trabajo cooperativa y de equipo.
Principios de la pedagogía sistémica.
·
La pertenencia.
·
La jerarquía y orden.
·
El equilibrio de dar
y tomar.
·
La prioridad.
·
Las normas y los
límites.
·
La conciencia.
·
La lealtad.
·
Reconocer lo que es.
·
Las emociones y
sentimientos.
·
La percepción.
Los órdenes
del amor.
Los órdenes del amor son condiciones básicas para que el amor fluya,
para que el agua no se disperse o no se estanque. Quienes pretendan ignorar estas condiciones tendrán, con toda
seguridad, importantes dificultades para experimentar el amor en su vida. Así
de siempre nadie puede verdaderamente amar si primero no sabe recibir y
agradecer. Paco Sánchez.
Nacemos de unos padres. No hemos aterrizado desde la estratosfera por
arte de magia. Nacer significa que no venimos a la vida desde la total
autonomía, sino que vinimos a partir de
alguien. Es decir: Nacemos vinculados. Toda forma de existencia tiene esta
naturaleza vinculada.
Entre iguales, este vinculo supone un intercambio, un equilibrio entre
lo que cada uno da al otro y cada uno toma del otro. Sin este intercambio
equilibrado, el vinculo entre iguales mantenerse. Pero en el origen de la vida
o de la existencia, el vínculo es de naturaleza desigual.
Un rio procede de una fuente, y no al contrario. No hay rio que
suministre agua de su propia fuente.
También es verdad que el rio puede, más adelante, suministrar su agua a
otros ríos, los cuales se alimentaran de aquel.
Esto no significa que los hijos no amen a sus padres. Significa que, a
diferencia del amor entre iguales que consiste en el intercambio equilibrado
del dar y el tomar a que hemos hecho referencia, el amor entre padres e hijos
responde a otra dinámica: los padres dan, los hijos tomas. Los padres son los
grandes y los hijos son los pequeños.
Este equilibrio desigual se rompe cuando un hijo, por ejemplo, pretende
ser más grande que sus padres. Bert Helliger llama a esto “arrogancia”. El hijo
dice a los padres: son el mejor, y lo hago mejor, y sin duda los padres se alegraran
de ello. La fuente se siente satisfecha de lo lejos que puede llegar el rio.
Pero esto no hace al hijo más grande que sus padres: continuara siendo
tributario de ellos, en el sentido de que jamás podrá devolverse lo recibido,
como el rio no puede alimentar a su fuente.
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