miércoles, 11 de julio de 2012

Evaluación de los aprendizajes.


 


La evaluación del aprendizaje

La mayoría de las definiciones actuales coinciden en reconocer, como procesos básicos de la evaluación, la recogida de información y la emisión de un juicio valorativo. No obstante, existen discrepancias en la extensión del concepto, y por tanto del proceso evaluativo en su totalidad, en lo que se refiere a la inclusión o no del juicio valorativo y de la toma de decisiones derivadas de la información y valoración que se realizan, así como de la ejecución de esas decisiones y sus resultados.
Una importante característica de la evaluación del aprendizaje es la interrelación que se establece entre los sujetos de la acción: el evaluador y el evaluado. De hecho, el objeto sobre el que recae la evaluación es otra persona -individual o en grupo- que se erige como sujeto de la acción y coparticipa, en mayor o menor medida en la evaluación. Aun más, para el caso de la evaluación del aprendizaje la pretensión debe ser que el evaluado esté en capacidad de devenir su evaluador.
Obviamente la evaluación del aprendizaje constituye un proceso de comunicación interpersonal, que cumple todas las características y presenta todas las complejidades de la comunicación humana; donde los papeles de evaluador y evaluado pueden alternarse, e incluso, darse simultáneamente. La comprensión de la evaluación del aprendizaje como comunicación es vital para entender por qué sus resultados no dependen sólo de las características del "objeto" que se evalúa, sino, además, de las peculiaridades de quien(es) realiza(n) la evaluación y, de los vínculos que establezcan entre sí. Asimismo, de las características de los mediadores de esa relación y de las condiciones en que se da ésta.

Informe de evaluación por proyecto
Las boletas o informes descriptivos, son la preocupación de todo docente al finalizar cada lapso o momento, por ser a veces tan complejo en el momento de describir los aspectos relevantes de los estudiantes.
La práctica pedagógica conlleva al docente a realizar varios procesos, desde ser mamá, enfermera, psicóloga, amiga y planificar dentro del aula, hasta llegar a uno de los más complejos y que nos pone a los docentes súper estresados como son los benditos informes descriptivos o evaluación descriptiva, la cual nos permite resaltar los aspectos relevante del niño en lo afectivo, cognitivo, psicomotor y social.

                                    
Esta forma de evaluación encierra varios aspectos que se tienen que tomar en cuenta, sin dejar pasar la autoevaluaciòn y cohevaluaciòn que deben ser fundamentales en este proceso.

Aspectos a evaluar:
Interés: gustos, deseos, inquietudes, temas que desean  conocer e investigar, aficiones, aptitudes, deportivas, artísticas, afectos entre otros.
                                    
Necesidades: subsistencia, protección, comprensión, apoyo participación, recreación, identidad, libertad entre otros.

                                 

Competencias básicas fundamentales: actitudes, valores, conceptos y procedimientos necesarios para ser mejor persona y desenvolverse en el ámbito académico y profesional:
Los aspectos antes mencionados son fundamentales durante la evaluación, de igual manera las vivencias que tenga el niño en su entorno familiar, escolar y social. Recuerden formamos individuos aptos para la vida.
Esta Evaluación permite al docente describir con mayor exactitud el proceso de aprendizaje del niño, involucra todos los aspectos tanto cognitivos como afectivos.
EL docente tiene que ser muy cuidadoso al hacerlo, debido a la importancia que tiene para el representante como para el alumno esta radiografía de su proceso de aprendizaje.
Se deben resaltar todas sus potencialidades, pero con mucha delicadeza al hacer referencia a sus debilidades para no hacerlos sentir mal.
Las debilidades se enfocan en la ficha descriptiva que todo docente debe realizar al finalizar el año escolar que será entregada al docente que va a recibir el niño en el próximo año escolar.
Precisamente esta evaluación descriptiva se hace con esta finalidad, entiendo que es bastante complejo en oportunidades realizar los informes descriptivos, sobre todo cuando no se tiene previa capacitación. Pero es la única manera de enfocar todo el proceso enseñanza-aprendizaje del niño
Para el docente la época de la entrega de” boletas ” es estresante, por que son tantos detalles que no se pueden dejar pasar. al realizar el uniforme descriptivo que se entrega, bimensual o trimestral. En oportunidades se tienen hasta que repetir, hasta lograr una evaluación objetiva y eficaz.

La evaluación de competencias y por competencias es un proceso de retroalimentación, determinación de idoneidad y certificación de los aprendizajes de los estudiantes de acuerdo con las competencias de referencia, mediante el análisis del desempeño de las personas en tareas y problemas pertinentes. Esto tiene como consecuencia importantes cambios en la evaluación tradicional, pues en este nuevo enfoque de evaluación los estudiantes deben tener mucha claridad del para qué, para quién, por qué y cómo es la evaluación, o si no está no va a tener el la significación necesaria para contribuir a formar profesionales idóneos. Es así como la evaluación debe plantearse mediante tareas y problemas lo más reales posibles, que impliquen curiosidad y reto.  

¿La evaluación por competencias es cualitativa o cuantitativa?

La evaluación por competencias es tanto cualitativa como cuantitativa. En lo cualitativo se busca determinar de forma progresiva los logros concretos que van teniendo los estudiantes a medida que avanzan en los módulos y en su carrera. En lo cuantitativo, los logros se relacionan con una escala numérica, para determinar de forma numérica el grado de avance. De esta manera, los números indicarán niveles de desarrollo, y tales niveles de desarrollo se corresponderán con niveles de logro cualitativos. Las matrices de evaluación de competencias son las que nos permiten evaluar a los estudiantes tanto de forma cualitativa (en sus logros) como cuantitativa (niveles numéricos de avance).
  
¿La evaluación por competencias es por promedio?

Una de las grandes transformaciones que implica la evaluación por competencias es que ésta ya no es por promedio, sino por indicadores y niveles de logro. Un estudiante tiene una competencia cuando está en condiciones de desempeñarse ante una situación o problema con motivación, ética, conocimiento teórico y habilidades procedimentales. Si falta alguno de estos aspectos, no se puede certificar la competencia en su nivel de desarrollo respectivo, y por tanto no puede promoverse en el módulo. Es por ello que en los módulos, los estudiantes deben demostrar que han aprendido todos los aspectos esenciales de la competencia en el nivel de desarrollo esperado, acorde con unos indicadores de referencia. En la evaluación promedial, en cambio, es factible que un estudiante pueda pasar una asignatura manejando sólo los aspectos teóricos o prácticos, pues el promedio ayuda a compensar debilidades. En la evaluación de competencias no hay promedio de notas para evitar, por ejemplo, que un logro muy significativo en habilidades prácticas compense la ausencia de logro en lo teórico, en habilidades sociales y en la ética, o viceversa.    

Los principios de la evaluación.

Fundamental, la evaluación del aprendizaje en el desarrollo de un proyecto, es una evaluación de procesos, con la cual se busca identificar y reconocer el desarrollo el estudiante, su esfuerzo creativo, y reivindicar su acervo y eticidad. En este sentido, la evaluación de procesos se orienta por tres principios fundamentales: la continuidad, la integralidad y la cooperación.
·         Principio de continuidad: La evaluación este presente durante toda la actividad pedagógica como una estrategia de seguimiento que busca captar la evolución, madurez y el desempeño individual y social del niño y la niña, en la adquisición y desarrollo de los aprendizajes esperados. Así, cada acción realizada por ellos es vista como la expresión o el acercamiento de esta a los planteamientos centrales del proyecto.

 ·         Principio de la integralidad: este principio supone reconocer al niño y la niña como seres integrales y complejos, cuyas expresiones éticas deben ser valoradas en su medio social y potenciadas para el desarrollo pleno de su personalidad. En este sentido, debemos adecuarnos para atender las necesidades e intereses de cada estudiante y así, favorecer su desarrollo permanente.

 ·         Principio de cooperación: consiste en superar el enfoque tradicional de la evaluación, en el cual se le asigna un papel protagónico al docente. Supone la democratización del acto de evaluación, para ello, se le otorga un papel activo al estudiante como individuo y como miembro de un grupo, en el que tiene la posibilidad de reconocer como constructor y responsable de su propio aprendizaje y del medio escolar en el que participa. La cooperación imprime un carácter multidireccional a este proceso evaluativo incorporando opiniones de diversos sujetos, así, directivos, padres, representantes y, sobretodo, los niños y niñas, se reconocen a sí mismo y sus compañeros.


Formas de la evaluación.

Existen distintas formas de evaluación, dependiendo de lo que se quiere valorar en el contexto del aula de clases. En cada momento de la interacción constructiva se concreta una expresión de la evaluación que permite la apreciación integral del estudiante.
·         La autoevaluación: En un primer nivel o momento, la evaluación la realiza el individuo confrontándose con su propio desempeño identificado las fortalezas y debilidades de su acción. Se despliega a manera de reflexión sobre la actuación del individuo frente al grupo, pero fundamentalmente, es el grado de cumplimiento de las metas personales de aprendizaje. Por tanto, la autoevaluación es la percepción y valoración que el sujeto tiene de sí mismo frente a su acción.
 ·         La coevaluación: la coevaluación es un proceso de valoración recíproca entre los participantes d un grupo de su propia actuación. Es una evaluación mutua del trabajo realizado, en la que los diferentes integrantes del grupo manifiestan apreciaciones y emiten opiniones sobre el desempeño individual y grupal, con la finalidad de identificar las dificultades y avances logrados en el proyecto realizado, así como también para determinar su funcionamiento, nivel de compromiso y metas alcanzadas.
 ·         La heteroevaluación: La heteroevaluación es complementaria a los procesos de autoevaluación y coevaluación, ya que permite mejorar la percepción que se tiene en conjunto de trabajo grupal e individual, esencialmente del trabajo global.        


Indicadores de logros.

Los indicadores de logro, según Ferrer (2009), son denominados también estándares de desempeño. Este autor establece en su artículo, cómo diversos países latinoamericanos están desarrollando innovaciones curriculares a través de estándares e indicadores.
Aunque no existe un método único de definir estándares, señala Ferrer (op. cit.), los estándares deben cumplir por lo menos con los dos requisitos siguientes:
 1. Deben estar estructurados en función de las disciplinas.
 2. Los contenidos de cada disciplina y sus ejes incluyen estándares de contenido y de desempeño. Los estándares de contenido y desempeño son considerados por este autor como instrumentos que se derivan de un currículo determinado.
El logro es inobservable, el indicador es observable, permite visualizar el nivel de los logros. Son pistas, huellas, evidencias, indicios que permiten observar el nivel del logro alcanzado.
Los indicadores de logros hacen evidentes los logros alcanzados en relación con una competencia.
Los indicadores de logros hacen evidentes las competencias desarrolladas en relación con los estándares.



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